Monday, March 7, 2022

SERENATA CON RONDALLA

 Sin presunción y sin llevar la modestia al extremo, más bien a manera de recuerdo en el nombre de todos mis amigos, hermanos Tetelenses que conformamos la Rondalla Del Amor de Tetela de Ocampo, me es grato compartir tantos momentos mágicos llenos de música, que con acordes de guitarra, y las voces de cada uno de los integrantes, logramos tocar el corazón de nuestras familias y amigos.

El destino en su bitácora de vida, sabía que algún día todos nos juntaríamos para unir hermandad, amistad, alegría, pasión y compromiso por la guitarra y el canto.

Sucede que yo viajaba cada semana de Zacapoaxtla, Puebla, a mi hogar del alma llamado Tetela de Ocampo. Mi familia de sangre y mi familia Tetelense lo es todo para mí. Así pues coincidimos un día varios familiares y amigos.

Nos reunimos con la inquietud de aprender a tocar la guitarra, yo ya traía un poco de aprendizaje de la escuela de Zacapoaxtla dónde estaba cursando la prepa, para ser más preciso estudiaba en el CBTA No.168, un Internado mixto de hombres y mujeres. 

Ahí en el CBTA No.168, aprendí a tocar la guitarra y a cantar las canciones haciendo coro o segunda. Tuve varios maestros del arte, entre ellos amigos estudiantes y maestros de especialidad musical. 

Luego redactare otro apartado, las muchas aventuras musicales en el CBTA donde yo estudié. Al igual saludo a todos mis hermanos Cebetianos, ahora ya excebetas, muchos de ellos grandes profesionales, otros grandes empresarios, etc buena luz a todos en sus caminos.

Volviendo a Tetela de Ocampo, nos reunimos con alegría y emoción de aprender el arte de la rasgueada de acordes en la guitarra. Pasaron algunas semanas, se nos unio más gente. Nuestro punto de ensayo era en la lomita, muy cerca de la colonia ejecaya con rumbo al arenal.

Yo les enseñe lo que aprendí en el internado, todo. Ellos, absorbían como esponjas las enseñanzas musicales. Fue así como muy pronto aprendieron todas las canciones que yo ya cantaba en el internado. Fueron maravillosos alumnos, aplicados, con muchas ganas de tocar y cantar.

En menos de un año, ya teníamos un buen de repertorio musical, especialmente temas románticos para serenata, como los de la Rondalla de Saltillo de Torreón Coahuila. 


Nos contrataron para amenizar un cumpleaños, era nuestra prueba de fuego. El nervio nos jugaba en contra. Éramos más de 18 integrantes, todos divididos en voces, la grave, la media y la alta. Ya habíamos ensayado presentación, voces, guitarras, poemas, creo estábamos listos.

Así nos lanzamos al ruedo. Nuestra primera presentación gusto a las personas que nos invitaron. Cantamos, una tras otra, entramos en confianza, eso nos dió seguridad y valor. Nuestros corazones rebosaban de emoción, de alegría por escuchar los aplausos cálidos de agrado por nuestra entrega en el escenario. 

Después de esa presentación, se corrió la voz, era novedad, no había Rondalla en ese entonces más que la nuestra, sin afán de presunción, eso nos dió más responsabilidad de hacer las cosas con amor y enseñar a las futuras generaciones.

Llegó un punto dónde eran los fines de semana de cuatro a cinco presentaciones, entre ellas serenatas. Igual a veces hasta en la semana tenían presentación musical. Nos hicimos de más guitarras y varios uniformes, el lugar de ensayo era otro, más grande.

Cada vez nuestro repertorio se ampliaba más, para deleite y exigencia de la gente que nos contrataba. Fue una experiencia inigualable, que nos dejó como resultado la amistad y apoyo de muchas familias Tetelenses. 

Todos éramos mil usos, jejeee, llegamos a tocar el requinto, el contrabajo o tololoche, guitarras,  así como ejecutamos tres a cuatro tipos de voces, coros, poemas y mucha actitud y amor a la música.

La Rondalla Del Amor de Tetela de Ocampo logró un lugarcito en los corazones de nuestra gente. Gracias a Dios, también logramos salir de la región y del estado, llevando la bandera del romanticismo hecho en Tetela de Ocampo.

Cuantas noches frías avanzamos cigilosos a las ventanas de nuestras amadas, de nuestras mamás, tías, hermanas, abuelas y también le cantamos a nuestros papás, abuelos, tíos, hermanos. No podían faltar las fechas religiosas, las sociales culturales, el día de las madre, del padre, del niño, navidad, año nuevo, todos santos, día de muertos, concursos, etc, etc.

En alguna de esas serenatas que dimos a una novia, hoy día muchos amigos se han casado, se han juntado, siguen enamorados y son maravillosos padres de familia. 

Mi corazón tiene gratitud por todos los integrantes amigos hermanos Tetelense que conformamos la Rondalla del Amor, por todas las familias que fueron testigos de tantas serenatas y eventos particulares y sociales, por el apoyo moral incondicional, Gracias amigos, gracias a todos.

Para terminar este grato recuerdo,  felicito y reconozco a las nuevas rondallas, nuevos talentos que portan en alto la bandera del romanticismo hecho aquí en Tetela de Ocampo. Al igual agradezco a los  talentosos integrantes de estas rondallas, por permitirme ser parte en ocasiones de sus presentaciones. Gracias amigos. Los quiero a todos de corazón.

Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla.
















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