Thursday, March 31, 2022

NACÍ EN TETELA DE OCAMPO

 Corrí con la fortuna de haber nacido en esta bella tierra de Tetela de Ocampo, mis padres Carmen Amparo Ojeda Moreno y Frumencio Torres Cardelas igual originarios de este rincón querido hoy honrosamente llamado Pueblo Mágico Tres Veces Heroica Tetela de Ocampo.

Gracias a las investigaciones, aportes y entrega en rescatar nuestra historia, especialmente a mis paisanos del Colectivo Tres Veces Heroica Tetela de Ocampo,  al igual a toda la gente que se sumó y sigue aportando importante evidencia histórica para seguir compartiendo con nuestro País Mexicano lo valioso que es Tetela de Ocampo en la historia mexicana. 

Mi tierra Tetela de Ocampo a mucho orgullo y lo digo con humildad y respeto, ha sido, es y será cuna de héroes.

Un día Dios me brindo la oportunidad de salir de México para ir un rato a Estados Unidos, y ahí en  New York en mis estudios de Composición y canto me incline por el género popular mexicano, con canciones que grabé con ritmos tropicales fusionados con mariachi. 

La pasión por la música que me inculcaron mis padres, abuelos, tíos, y en las escuelas que curse aquí en México, la lleve siempre en mi corazón y sueños. 

De una u otra manera, escribía canciones, de amor, de alegría, de desamor, de tristeza, bailables, de esperanza, etc. Las labores de mis trabajos en EU, no me impedían seguir con mi música. Siempre me acompaño la musa divina a todas partes.

Algo en mi corazon me decía "Eres de Tetela de Ocampo, tierra y cuna de héroes" como más adelante lo plasmara yo en las  canciones que escribí para mi tierra y mi gente. 

Fue así, como llegué a Tetela de Ocampo, Tres veces Heroica, la tierra que me vio nacer, aquí crecí, aquí estudie la educación básica, luego emigre a otras tierras con la bandera de mis orígenes.

Nunca olvide mis raíces, mi cultura, mis tradiciones, mi familia, mi gente amiga y conocida. Allá en el norte fui de todo, estudie Composición y canto, me prepare arduamente en el inglés hasta graduarme en el New York Language Center, inicie estudios de gastronomía con los japoneses al mismo tiempo que prepare a muchos chefs en la línea principal de alimentos para Judíos, Americanos y Japoneses, trabaje casi todas las líneas latinas de la cocina, logré los cargos de subchef y chef, mientras estudiaba grabe mis canciones, participe en teatros y escenarios diversos del área triestatal con mi canto, inicie estudios de psicología en el idioma ingles, estudie sistemas de computación, fui activista social apoyando causas de beneficencia para Americanos y latinos y nunca, de los nuncas me olvidé de mi hermoso Tetela de Ocampo.

Trabaje en Radio Delgado Travel de Queens New York, me gradué de Control y calidad de alimentos que establecen las normas sanitarias de los restaurantes para propietarios y chefs.

Recuerdo en mis prácticas de psicología en la Columbia University allá en el Uptown de Manhattan, me brindaban la oportunidad de estudiar en una enorme biblioteca, era otro de mi sueños algún día ser un gran psicoterapeuta. Yo era indocumentado, no había oportunidad de meterme al sistema Americano, pero los maestros y alumnos me apoyaron muchas veces con teoría y prácticas, claro el psicoanálisis aún estaba de moda, la psicología clínica, sistémica, la centrada en la persona y la Psicoterapia Gestalt. Fue la que más me gustó. 


Hoy en día estoy apunto de concluir la maestría en psicoterapia gestalt, ya aquí en México. Desde que llegué a Tetela de Ocampo en el 2016, son ya casi 7 años de estudio y preparación en la psicología y la Psicoterapia Gestalt y con todo esto, nunca me olvidó de mi amada Tetela de Ocampo.

Es por eso que decidí escribirle a mi tierra, a mi gente, a nuestra cultura e historia. En otros apartados les voy a compartir las canciones, como la de TETELENSE, JUAN CRISÓSTOMO BONILLA, JUAN NEPOMUCENO MÉNDEZ, LOS TRES JUANES, etc.

Querido lector  gracias por ser parte de UN CANTO A MI TIERRA. 
















Saturday, March 26, 2022

CALLES DE TETELA DE OCAMPO

Aún llevo impregnado en mis recuerdos tu olor 

Aroma empedrado que pasea por tus  calles 

Ese olor a polvo mojado dónde nació un gran amor 

Cada gota de lluvia te empapó, grita no calles 


Desde las huellas alegres y traviesas de mi infancia 

Ame cada paso enamorado postrado en tus calles 

La gente amable, alegre, aventurera con elegancia

Con una mirada de amor recorría tu mágico talle 


Cada calle de Tetela de Ocampo te invita a soñar 

Cuando te das cuenta te volviste a enamorar 

De su magia, de su encanto, de su aroma a rosal 


Cada calle de Tetela de Ocampo es un bello rincón 

Dónde florece la aventura traviesa de un buen amor 

Este es mi canto dulce poesía que emana del corazón 



Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla, México.

Wednesday, March 16, 2022

ANTIGUA FUENTE

 Cuando cierro mis ojos te veo ahí fuente de mi infancia, ahí en ese lugar rodeado de gigantes árboles frondosos dónde garzas, tordos, gorriones, chirichas, lechuzas, y hasta uno que otro jilguero enamorado, posaban para presenciar un espectáculo mágico, impregnado de familias Tetelenses y visitantes.

Me refiero al centro del parque de Tetela de Ocampo y para ser preciso a la FUENTE. Esta antigua fuente fue el centro de atención de todos, era punto de reunión de jóvenes alumnos que cursaban sus diferentes niveles de educación, desde la primaria, secundaria y bachillerato. 

Alrededor de esta antigua fuente se daban cita la parejas que recién se cortejaban, al igual las que ya habían consolidado su compromiso de amor. La fuente antigua los arropaba con un suave manto de romanticismo, acompañado de suspiros de amor y besos robados.

Muchas familias y público en general se reunían en la antigua fuente para disfrutar de su magia y encantó. Los adultos o padres o tíos se contagiaban de la alegría de sus familiares niños. 

Los infantes felices en su mundo e imaginación se paseaban de un lado al otro de la fuente antigua, jugando, corriendo, saltando, escondiéndose, chapoteando el agua con sus manitas y con el cuidado del adulto para que no se caiga el chiquillo dentro. 

Los sábados de gloria que bellos y alegres recuerdos tengo, al igual que usted querido y respetado lector, paisano, familia y gente linda, cuántos recuerdos en un sábado de gloria. Alegría por doquier, jejejee, salvese quien pueda, corre, corra, te mojan. 

Todos o casi todos le entramos a la gozadera de mojar o ser mojados. No falto la persona que se resbaló por el piso mojado o de susto, pero  la gente los apoyó, los ayudo a levantarse para continuar. No falto la niña o niño que lloró por qué lo mojaron, igual tarde que temprano se integro a la algarabía.

Cuántos eventos sivicos, socio culturales, se presenciaron con nuestra  anfitrion de lujo, nuestra antigua fuente. Mía, tuya, de usted, de todos, del pueblo, patrimonio único e irreparable e inamovible. Cuántos grandiosos recuerdos. 

Los ensayos de serenatas ahí se presenciaban muchas tardes de niebla total y absoluta. Los ensayos de banda de guerras, de escoltas, de números musicales, de teatro, de educación, etc, etc, cuan dichosos fuimos de tener a su majestad la fuente antigua. 

Hoy mis versos, mi poesía, mi relato, mi historia, a manera melancólica enamorada, evocan a esa amada hermosa que me hizo soñar, y que aún la sueño, aún la veo soñando despierto. La llevo en mis recuerdos, en mi infancia, juventud y adultes. 


Aún la llevo en mi corazón, mi fuente, tu fuente, su fuente, la fuente de todos los Tetelenses. Memorias que respiran, recuerdos que viven en cada latido de mi corazón. 

Fuente antigua de mi querido Tetela de Ocampo, te sueño despierto cuando ando por tus campos, por tus calles, por tus parques y por todo lo alto de las montañas. 

Mi alma a la tuya se fundió en oro puro el día que te conocí fuente antigua. Gracias por sentarme en tus firmes estructuras arquitectónicas, gracias por bendecirme con tu agua fresca impregnada de lunas y estrellas, de suspiros y de amores consumados. 

Gracias por estar conmigo y mi niñez, conmigo y mi juventud con amigos y guitarras. Ya soy adulto y no te volví a ver, ya no pude llevar a mi familia e hijas para que te vieran y enseñarles todo lo que tú me compartiste, aún así, amada fuente antigua, la luna me habla de ti, el sol aún me refleja los rayos de oro de tus entrañas.

Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla, México.






PEDACITO DE CIELO

 A la luz de la alborada y los cantos de los gallos 

Despierto cada mañana con tu aroma de pinos 

El río de la cañada, sus valles, Montes y campos 

Llegan a mi ventana para arrebatarme mil suspiros 

 

Estoy soñando despierto en este lugar que quiero 

Es una historia mas en el repertorio de mi vida 

Que lindo eres mi Tetela de Ocampo pedacito de cielo 

Aquí yo nací, aquí yo crecí, aquí conocí la alegria 


Aquí me enamore de cada rincón de tus paisajes 

No hay maravilla en la tierra igual que se compare 

Pedacito de cielo estás en mi cuál fuera un tatuaje 


Tetela de Ocampo mi corazón verde late contigo 

Tetela de Ocampo mi corazón azul es tu amigo 

Pedacito de cielo mi gente y familia rincón querido  


Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla, México 



Monday, March 14, 2022

LUNA TETELENSE

 De las lunas más hermosas que en mi vida he visto 

Esa noche ella cubrió todo con su plateado manto 

Bajó galopando en un corcel  imponente y blanco 

Sin pensarlo le robó un beso a Tetela de Ocampo 


La noche guardo silencio discreto pues asi lo quiso 

La luna se enamoro de la tierra fértil y el campo 

Desde lo alto con voz divina entonó un bello canto 

Te Amo tanto mi bella Tetela de Ocampo


Fui testigo fiel de cada noche plateada en el callejón 

La luna elegante sensual a su  amor se entregaba 

Esta vez la noche desde su balcón azul suspiraba 


Desde entonces la luna canta una canción de amor 

Se escucha por las montañas, lo valles y campos 

Así son las noches de luna en Tetela de Ocampo


Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla, México.











Wednesday, March 9, 2022

TETELA DE OCAMPO

 Me robaste el suspiro a la luz frágil del día 

Llegó la noche tranquila con fina melancolía

Quiso consolarme con todas sus estrellas 

Ninguna era tan bella como tú amada mía 


Me robaste la ilusión que vive en mi corazón

Te sigue mi sueño por las calles hasta el callejón 

Yo solo guardo aroma de tus raíces y campos 

En mis venas corren ríos de música y amor 


Soy de ti, nací en ti, tierra mía, tierra de encanto 

Soy tu hijo, soy tu sangre, soy libertad y canto 

Amada mía, mía toda, mi amada Tetela de Ocampo 


Con un gigante y valiente corazón yo solo ando 

Pregonando mi orgullo aquí y allá por todo lo alto 

Amada mía, mía toda, mi amada Tetela de Ocampo.


Autor: Nelson Torres Ojeda

Pseudónimo: Nelson Hidalgo

Tetela de Ocampo, Puebla, México.









Tuesday, March 8, 2022

MUJER TETELENSE

 Somos testigos honestos de la creación más hermosa sobre la faz de la tierra. El creador se lució al poner todo su amor en este ser. Me refiero a la mujer, a nuestras mujeres Tetelenses.

El hecho de nombrar a mi madre me llena el corazón de sentimientos hermosos, ricos y poderosos que ella supo atesorar en mi, que con el paso de los años formaron pilares sólidos en mi personalidad gracias a  su entrega fiel, sincera, honesta, amorosa, responsable, alegre, e inquebrantable cabalidad al servicio natural divino se ser madre.

Que decir de mis dos bellas abuelitas,  que tambien son  mujeres de respeto, trabajadoras, cumplidas, arraigadas al calor más hermoso de un ser humano como lo es el del hogar, de la familia ahí donde todo se gesta y se pule con su instinto de amor, protección y éxito.

Mis tías, hermanas, sobrinas, primas,  igualmente son mujeres que heredaron lo más sagrado del universo, lo tierno, lo genuino, lo mágico, lo exacto, lo sutil, y la alegría elevada al máximo exponente matemática del corazón. 

Mi esposa e hijas, mi suegra querida y mis cuñadas, todas ellas igual son mujeres maravillosas que iluminan el sendero de la vida con su sabiduría, sus experiencias, sus talentos, su visión amorosa, protectora, de iniciativa, de ejemplo, de respeto, de valores, de fidelidad a los lazos familares.

Las palabras me faltan para describir a nuestra mujer Tetelense, no me alcanzan, no bastan, me quedo corto, inexacto, ante un ser que emana delicadeza, humildad, genuinidad,  poder puro de a toneladas, que a kilómetros de distancia se ven por doquier los destellos de halos de mil colores al que se le conoce como amor, que brota de lo más profundo de los corazones de cada mujer Tetelense.

Nuestras mujeres ilustres, también han dejado legados de admirar y que siguen vigentes, en las áreas de arte, cultura, historia, política, educación, deporte, salud, etc, etc. Todas ellas son ejemplo a seguir para los demás, me refiero a nosotros los caballeros, acompañantes de vida de este bello ser que es la mujer.


La mujer Tetelense es más allá de el nombre de mujer y luchadora, es un ser maravilloso tenaz, capaz, que infunde humildad, democracia, diplomacia, es la paz y la propia expresión de la seguridad y fuerza en temas de defender la integridad de su ser, de los suyos, de los que ama, cuida y protege celosamente.

Nunca se me olvida en mi niñez, cuando curse el kinder Carmen Cuevas de Bonilla de Tetela de Ocampo, las niñas en su mayoría eran las más alegres de la escuela, divertidas, muy traviesas, exploradoras, ya con tintes de don de la palabra, de organización y sutileza. 

Nosotros los niños, hijoles, la verdad aprendíamos de ellas, nos costaba mucho seguir su ritmo natural, es más está comprobado en la mayoría de casos que las niñas hablan, caminan antes que los niños.

 Recuerdo que muchos niños, me incluyo, dentro del kinder, muchas veces por temor al lugar, a la separación de los padres me refiero a estar en la escuelita sin mamá y sin papá, bastó con esos detalles para que arrancar los motores del chillido o el llanto. 

Y las niñas, tranquilas, la mayoría al ver que un niño lloraba,  al contrario algunas de ellas se sumaban  en apoyo al niño que chillaba , y junto con la maestra de salón o a veces hasta la Directora,  aportaban dulce consuelo.

Esta misma historia ocurría una y otra vez. 

En la primaria fue parecido, menos llanto en los niños, ya más sueltos para jugar las niñas. Aunque jugábamos al Doctor, a la comidita o a la familia, ya las niñas nos enseñaban el don de ser niños, seres humanos varones que algún día conformariamos una bonita familia, con esposo e hijos y Doctor incluído para que nos cure de los males físicos. 

La socialización entre niños y niñas se dió naturalmente en las escuelas, interactuando ambos bandos, con la ilusión de conocer más a ese ser llamado mujer niña.

La secundaria fue parecida, la prepa, la universidad y la vida misma. 

La mujer por naturaleza es más intuitiva, más rápida, más organizada, con otros niveles de inteligencia diferente a los varones,.no quiero decir que no seamos listos. Ellas van mil kilómetros adelante, cuando apenas nosotros recorremos una calle.

En lo personal, sin exagerar, como ejemplo, me dan miedo las vacunas, la jeringa, la medicina, y ser intervenido por los Doctores según sea el caso de salud. Me da pavor. 

Mi esposa se ríe, jejeee, me dice -los hombres somos coyones- sin afán de ofensa, a manera solo de mi experiencia compartida, tiene razón, ella lo ve así, algo tan simple como inyectarse me aterra y a ella no, ni una gota de miedo se asoma en su semblante.

En los negocios de Tetela, son las  jefes ellas, no por ser mujer,  sino por ser capaces, organizadas, leales, puntuales, ahorrativas, emprendedoras, entusiastas, sociables, finas, etc, eso y más es una dama, una mujer, no es solo el género o sexualidad.

Son Palabras MAYORES. 


Las niñas, las jóvenes, las adultos, las adultos mayores, todas ellas son las Reinas del Planeta. 

Que celosas se quedan las rosas, la luna, la mañana fresca, y las estrellas de este ser un millón de veces infinitamente mujer.

Mi memoria guarda gratitud, un saludo cálido y sincero desde mi corazón varón para todas aquellas que ya no están físicamente, que se nos adelantaron en este peregrinar.

Por último me atrevo a decir con toda la verdad, claro, desde mi mundo, ya es tiempo que la mujer gobierne nuestro rincón amado Tetela de Ocampo, sin ligues políticos, más bien creo que la mujer es quien se merece estar en la silla del poder para gobernar a Tetela de Ocampo. Yo apoyo a toda marcha esta realidad.  

Felicidades a todas nuestras queridas mujeres, hoy, mañana y siempre. Mujer Tetelense.

Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla.










Monday, March 7, 2022

SERENATA CON RONDALLA

 Sin presunción y sin llevar la modestia al extremo, más bien a manera de recuerdo en el nombre de todos mis amigos, hermanos Tetelenses que conformamos la Rondalla Del Amor de Tetela de Ocampo, me es grato compartir tantos momentos mágicos llenos de música, que con acordes de guitarra, y las voces de cada uno de los integrantes, logramos tocar el corazón de nuestras familias y amigos.

El destino en su bitácora de vida, sabía que algún día todos nos juntaríamos para unir hermandad, amistad, alegría, pasión y compromiso por la guitarra y el canto.

Sucede que yo viajaba cada semana de Zacapoaxtla, Puebla, a mi hogar del alma llamado Tetela de Ocampo. Mi familia de sangre y mi familia Tetelense lo es todo para mí. Así pues coincidimos un día varios familiares y amigos.

Nos reunimos con la inquietud de aprender a tocar la guitarra, yo ya traía un poco de aprendizaje de la escuela de Zacapoaxtla dónde estaba cursando la prepa, para ser más preciso estudiaba en el CBTA No.168, un Internado mixto de hombres y mujeres. 

Ahí en el CBTA No.168, aprendí a tocar la guitarra y a cantar las canciones haciendo coro o segunda. Tuve varios maestros del arte, entre ellos amigos estudiantes y maestros de especialidad musical. 

Luego redactare otro apartado, las muchas aventuras musicales en el CBTA donde yo estudié. Al igual saludo a todos mis hermanos Cebetianos, ahora ya excebetas, muchos de ellos grandes profesionales, otros grandes empresarios, etc buena luz a todos en sus caminos.

Volviendo a Tetela de Ocampo, nos reunimos con alegría y emoción de aprender el arte de la rasgueada de acordes en la guitarra. Pasaron algunas semanas, se nos unio más gente. Nuestro punto de ensayo era en la lomita, muy cerca de la colonia ejecaya con rumbo al arenal.

Yo les enseñe lo que aprendí en el internado, todo. Ellos, absorbían como esponjas las enseñanzas musicales. Fue así como muy pronto aprendieron todas las canciones que yo ya cantaba en el internado. Fueron maravillosos alumnos, aplicados, con muchas ganas de tocar y cantar.

En menos de un año, ya teníamos un buen de repertorio musical, especialmente temas románticos para serenata, como los de la Rondalla de Saltillo de Torreón Coahuila. 


Nos contrataron para amenizar un cumpleaños, era nuestra prueba de fuego. El nervio nos jugaba en contra. Éramos más de 18 integrantes, todos divididos en voces, la grave, la media y la alta. Ya habíamos ensayado presentación, voces, guitarras, poemas, creo estábamos listos.

Así nos lanzamos al ruedo. Nuestra primera presentación gusto a las personas que nos invitaron. Cantamos, una tras otra, entramos en confianza, eso nos dió seguridad y valor. Nuestros corazones rebosaban de emoción, de alegría por escuchar los aplausos cálidos de agrado por nuestra entrega en el escenario. 

Después de esa presentación, se corrió la voz, era novedad, no había Rondalla en ese entonces más que la nuestra, sin afán de presunción, eso nos dió más responsabilidad de hacer las cosas con amor y enseñar a las futuras generaciones.

Llegó un punto dónde eran los fines de semana de cuatro a cinco presentaciones, entre ellas serenatas. Igual a veces hasta en la semana tenían presentación musical. Nos hicimos de más guitarras y varios uniformes, el lugar de ensayo era otro, más grande.

Cada vez nuestro repertorio se ampliaba más, para deleite y exigencia de la gente que nos contrataba. Fue una experiencia inigualable, que nos dejó como resultado la amistad y apoyo de muchas familias Tetelenses. 

Todos éramos mil usos, jejeee, llegamos a tocar el requinto, el contrabajo o tololoche, guitarras,  así como ejecutamos tres a cuatro tipos de voces, coros, poemas y mucha actitud y amor a la música.

La Rondalla Del Amor de Tetela de Ocampo logró un lugarcito en los corazones de nuestra gente. Gracias a Dios, también logramos salir de la región y del estado, llevando la bandera del romanticismo hecho en Tetela de Ocampo.

Cuantas noches frías avanzamos cigilosos a las ventanas de nuestras amadas, de nuestras mamás, tías, hermanas, abuelas y también le cantamos a nuestros papás, abuelos, tíos, hermanos. No podían faltar las fechas religiosas, las sociales culturales, el día de las madre, del padre, del niño, navidad, año nuevo, todos santos, día de muertos, concursos, etc, etc.

En alguna de esas serenatas que dimos a una novia, hoy día muchos amigos se han casado, se han juntado, siguen enamorados y son maravillosos padres de familia. 

Mi corazón tiene gratitud por todos los integrantes amigos hermanos Tetelense que conformamos la Rondalla del Amor, por todas las familias que fueron testigos de tantas serenatas y eventos particulares y sociales, por el apoyo moral incondicional, Gracias amigos, gracias a todos.

Para terminar este grato recuerdo,  felicito y reconozco a las nuevas rondallas, nuevos talentos que portan en alto la bandera del romanticismo hecho aquí en Tetela de Ocampo. Al igual agradezco a los  talentosos integrantes de estas rondallas, por permitirme ser parte en ocasiones de sus presentaciones. Gracias amigos. Los quiero a todos de corazón.

Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla.
















EL MANANTIAL Y LA LUNA

Están escondidos debajo de la piel de la tierra Tetelense, cuidadosamente en su sueño eterno de no ser despertados por el hombre, saben bien que sí abren sus claros ojos color agua, es muy probable que empiezen a llorar, hasta  quedar secos y sin vida.

Quedan muy pocos despiertos, ellos se alimentan de sol y de luna, en sus venas corre vida, la misma que baja de las montañas, a veces se ve en la superficie la corriente de agua que en fiesta avanza hacia sus paradas continuas pero casi nunca se detiene. Otras veces esta vena arterial de vida de los grandes montes, no se ve, corre otra ruta por debajo de la tierra para pasar a quedarse un rato en algún maravilloso Manantial.

Me refiero directamente a los manantiales de Tetela de Ocampo. Tuve mi tiempo para verlos, más bien ellos me regalaron la dicha de su magnificencia, mis ojos no podían creer maravilloso lujo de creación de la madre tierra. 

Me acerque a la orilla de un manantial, lentamente lo hice, me di cuenta que el cielo ahora estaba en el suelo, ahí en la cara del manantial, como era posible eso. En seguida una segunda dimensión de fantasía me abordo, mi propio ser, osea yo mismo me ví en el espejo del manantial.

El manantial fue amable conmigo, fue generoso, con sus dos manos de seda fina color cielo me dió de beber agua que emanaba de su corazón. Fue entonces que esa posima fresca recorrió todo mi ser. En seguida el efecto fue maravilloso y encantador. Cerré mis ojos, para abrir los ojos del alma, ahí estaban todos, todos los manantiales, unos durmiendo con el manto de las profundidades, otros despiertos con ojos de sol y de luna.

El bosque y las criaturas que viven ahí, cuidan celosamente de los manantiales de Tetela de Ocampo. En una ocasión de tantas que frecuentaba el manantial del bosque, bajo un ave enorme, tan grande que sus alas tapaban la luz del sol. Mi vio fijamente a los ojos, yo igual a ella, luego como gesto de amigo y respeto cerré mis ojos unos segundos.

Cuando abrí mis ojos, el manantial con sus manos le daba de beber a esa ave gigante de alas color pardo, cafe, negro, blanco y oro, con unas garras tan grandes que se confundían con los árboles. 

El manantial suspiro, después que el ave se alejo y se fundió con el mismo sol. Al mismo tiempo me dijo que le queda muy poco tiempo de vida. Por eso el manantial llora todas noches de luna para mantener húmedos sus hijos.

En otra ocasión, yo apenas gateaba, fue mi primer encuentro con un manantial de Tetela de Ocampo. A diferencia del anterior que quiso nacer en el bosque, este se dió en la casa de mis abuelos maternos. 

Recordarán a doña Adelita Moreno y a Don Hilario Ojeda, ellos fueron mis abuelos, en la casa donde ellos vivían, casi llegando al tanque de agua de aquí de Tetela, recordaran tambien a Doña Dionila y Don Jacobo, ellos le brindaban a amis abuelos la oportunidad de vivir en esa casa.


Las noches de luna las tengo bien tatuadas en mi alma, yo era muy chiquillo, cuidaban de mi mis abuelos, mis tías, tíos y mis padre trabajaban duramente en sus respectivos oficios, mi madre el de enfermería y mi padre el de l herrería.

Cuando llegaba la noche en ese hogar gigantesco para mí, mis abuelos me paseaban en sus espaldas, mas  adelante que yo empezaba a caminar, me daban la mano para salir al patio a pasear. 

En esas noches de luna, las limas del patio brillaban de color verde plateado, el lavadero de mi abuelita yo lo veía todo blanco, el patio estaba tan claro que pensaba yo que era de día.

Fue entonces que en una de esas noches plateadas, decidí salir al patio solo para ver de cerca a la luna. La encontré, la luna estaba en la cara del manantial. Nunca antes había yo visto algo tan hermoso como eso.  

La luna jugaba con la cara del manantial, se reían los dos, cuando yo llegue y los ví, por un momento guardaron silencio, yo note que el tiempo se detuvo. Luego comenzaron a jugar. Yo quise jugar con ellos, cuando escuché los pasos apresurados de mi abuela. 

Sentí las manos de mi abuela sobre mi, me agarró tan rápido, tan fuerte que me alejo del manantial y la luna. 

Los otros días, yo mismo llegaba solito al manantial a jugar, era de dia, ahí si me dejaban pero aún lado de mi me cuidaba mi abuela o abuelo, ellos al ver que me gustaba jugar con el manantial me tenían cuidado. La luna ya no estaba, pero si el sol. El propio cielo bajo a jugar con  el manantial, con mis abuelos y yo.

Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo

 Tetela de Ocampo, Puebla.







Sunday, March 6, 2022

LA CAÑADA Y SU ENCANTO

 Una fila larga de colosos verdes frondosos y gigantes que se ven desde casi cualquier punto de Tetela de Ocampo, me refiero a esos imponentes árboles de más de 20 metros de altura, de niño me dijeron que esos árboles se llaman Papalotes, y el río que pasa por la cañada que baja hasta San Nicolás y sigue su curso se llama rio Papaloteno. 

El camino viejo que va de Tetela de Ocampo con destino a la cañada está lleno de encanto propio, me di cuenta de eso desde muy niño, mi familia nos llevaba a pasear por ese sendero aventuroso. 

Un recuerdo que tengo en aquellos años fue la experiencia de adentrarme a un mundo mágico, que desde su inicio me encontré con dos murallas que engalanan el camino, una era de pura piedra acomodada por nuestros ansestros a manera de barda, o protección de algo tal cual una fortaleza, la otra era el mismo bordo presente con sus arbustos, frutales como el aguacate y durazo.

En ese andar me atrapo la curiosidad de sus criaturas presentes, fue maravilloso presenciar la danza de las mariposas, entre ellas amarillas, azules, de muchos colores, grandes, chicas y por su puesto su majestad la monarca.

Fue entonces cuando en las orillas de la rivera yo ví a todas ellas, delicadas, pero al ritmo de sus alas bailaban para mí, el viento se portó generoso, fue suave e igual danzaba con las mariposas. Los enormes papalotes cantaban una canción de vida, de libertad, se movían al son de los trinos de las aves, entre ellas los jilgueros, colibrís, primaveras, gorriones, chirichas, tordos, garzas, etc. Jamás había presenciado un show musical tan bello.

Mi recorrido fue acompañado de singulares lagartijas curiosas, chintetes guardianes de las murallas de piedra, grillos saltarines que presumían su belleza en el campo. 

El agua del cause era la  cantante principal, sus sonidos se podían escuchar a lo lejos, nunca paro de cantar, lo hace de día y de noche con diferentes tonalidades. Hasta la fecha aún la puedes escuchar cantar, por todo el camino viejo, pasando por la soledad, hasta llegar a la cañada.

Se respira vida, libertad. En ese viaje por el camino viejo rumbo a la cañada, note los latidos del corazón de la madre tierra, basta con cerrar los ojos, escuchar a los árboles, el viento, el agua, sus criaturas y su suelo.

Tierra fértil, tierra húmeda, tierra para siembra y tierra de todos, tierra Tetelense. 

Quede atrapado en el encanto todo el recorrido, llegando a la soledad me sentí uno solo con la belleza de su naturaleza. 

Las mismas piedras del camino y de las murallas hablan, te guían a cada paso que das, te acompañan hasta llegar a la cañada. 

Ahí en la cañada ya empapado de sombra, de olas de de música fresca, sones de los papalotes, olor a raíz y a tierra de oro. Mis ojos se abrieron tan grandes para apreciar de esa joya brillante, un lugar donde se siente el palpitar de cada segundo del tiempo, es como entrar a una dimensión donde cada poro de la piel respira vida, libertad y amor.


Ese rincón amado se llama la Cañada. Es llegar al paraíso mandado a hacer a tu medida. Ahí el tiempo es tu amigo, te apapacha, te abraza te invita a sentir la experiencia de la tranquilidad, para que disfrutes de ti mismo y te des cuenta de tu existencia.

La cañada es como tu casa, es cálida, es bondadosa, es mágica, es un lugar seguro que te brinda paz, libertad y amor.

Ahí en la cañada se une lo hermoso y lo mistico. Una rosa roja te enamora al mismo tiempo el calor amigo de su gente te adopta como hijo Tetelense. El resplandor de los corazones de su gente brilla por todos lados. No te puedes perder en la oscuridad de la nada, los candiles de amor están por doquier. 

Las montañas que cuidan a la cañada, lanzan millones de bendiciones cada mañana cuando el sol sale, los  rayos del sol son los mensajeros, ellos llevan el  encargo a toda la cañada. Cuenta la gente  que desde lo alto llueven bendiciones. 

Igual puedes llegar a la cañada en auto, también la carretera pavimentada te regala paisajes sin iguales desde otro ángulo.  El recorrido en ambos caminos es seguro y quedarás fascinado de su magia y belleza.

Puedes disfrutar de actividades sanas como respirar aire puro, contacto respetuoso con la naturaleza y sus criaturas o su ecosistema. La calidad del aire es vida para tu mente, corazón y cuerpo. 

La calidad de su gente es un tesoro invaluable, además ya hay lugares adaptados para que toda la familia disfrute de la cañada. Ahí hay más historias como la mía, ahí en la cañada te roban el corazón mágicas aventuras y cuentos. 

Visitalo, te lo recomiendo apreciado lector. Ese lugar es patrimonio natural e histórico de Tetela de Ocampo. Grandes hombres ilustres, dieron su vida, su talento y logrando así la Gloria a la libertad de México, defendiendonos de invasores extrangeros. En esta ocasión hablo del General Juan Crisostomo Bonilla, quien fue maestro de educación primaria aquí en la cañada y nacio aquí en Tetela de Ocampo. 

Autor: Nelson Torres Ojeda 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo 

Tetela de Ocampo, Puebla. 



 


Saturday, March 5, 2022

GENERAL JUAN CRISÓSTOMO BONILLA

 Todo sucedió así de repente, de prisa pero con atino, con amor en aventurarme en la que fuera la más grandiosa de mis travesías. Empaparme de un gramito de escencia de gloria que emana de las entrañas del corazón de Tetela de Ocampo, mi tierra libre, gracias a el valor y amor de los grandes hombres ilustres de México y de Tetela de Ocampo, que un día, unidos y conocidos como los tres Juanes, dieran Gloria a nuestra nación.

En este ocasión, con el permiso y el debido respeto me refiero a nuestro Teniente, Coronel, y General Juan Crisostomo Bonilla, el hombre hecho cabal, firme en su amor por la educación en México, visionario Político, valiente,  fiel a sus valores, y a su amada Familia. 

Inicie mi recorrido por conocer un poquito de lo mucho que aún me falta, sobre la vida de nuestro general Juan Crisostomo Bonilla. Ahora estoy sentado en un silla, reflexionando sobre la postura que tuvo el como un ser  humano aquí en la tierra, aquí en Tetela de Ocampo, aquí en México. 

Fue un magnífico hijo ejemplar, brillante alumno, un admirado maestro, director y creador de proyectos visionarios como la fundación de las escuelas Normales para Mujeres y para Hombres, entre más grandes acciones eficaces que fomentaron  la educación en niños y grandes en México. 

Al darme cuenta de la grandeza en ideales de nuestro General Juan Crisostomo Bonilla, me vino la corazonada de escribirle una canción y lo digo con honestidad y humildad, ojalá que esta canción, este a la altura que se merece  un gran ser humano, un gran hombre, cabal, con ideales, visionario Polito, brillante en la educación y en todo lo que se propuso. 

Me gustaría que las generaciones presentes y futuras se adentren hasta el fondo, hasta las entrañas del corazón de Tetela de Ocampo, para conocer la grandeza de sus hombre y mujeres ilustres que nos han dado mucho, como la libertad, cultura, tradiciones, educación, etc .

Sea pues mi petición un saludo sincero lleno de escencia de Gloria que emana de conocer un gramito de oro, de los grandes logros de nuestro General Juan Crisostomo Bonilla. A continuación la canción que le escribí al General.



JUAN CRISÓSTOMO BONILLA

(Nelson Hidalgo)


Juan Crisostomo Bonilla

Querido por su pueblo y su familia 

Nació en Tetela de Ocampo 

Un 27 de Enero, 1835

La historia la voy relatando 


Juan Crisostomo Bonilla 

Quería ser maestro, le dijo a su papá y hermano

Hoy es orgullo Mexicano, es un orgullo Poblano 

Fue maestro, director y patriota visionario


Teniente, coronel, liberal de corazón

Serviste a la nación

Te uniste a Juan Francisco Lucas

A Juan Nepomuceno Mendez

Con el 6to. Batallon del enemigo invasor 

Defendiste a la nación 


Juan Crisostomo Bonilla

Fundaste las normales 

Educaste a los niños 

Fue el legado que dejaste


Cabalmente gobernante 

A Tetela y Puebla

Ilustre Tetelense tu legado brilla

Tu nombre en la historia es 

Juan Crisostomo Bonilla.

 

Autor: Nelson Torres Ojeda TOONEL 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo.

Tetela de Ocampo Puebla.















UNA COBIJA DE AMOR

 Son las siete de la mañana en Tetela de Ocampo, me despertó la alarma fresca de la madrugada, aún está ahí, es fragancia de rocío helado que estuvo toda la noche y amaneció con los primeros cantos de los gallos puntuales, sargentos colorados de admirar. 

Sentí caricias suaves de amor, sus manos ligeras tan ligeras como el aire, se paseaban por todo mi rostro, una y otra vez jugaban en mis ojos aún cerrados, ví como se escondian en mis pestañas para luego salir corriendo de ahí y brincar a mis mejillas. 

Que bárbara cachetada me planto el susurro enamorado de la fresca mañana. Fue entonces que mis ojos decidieron vestirse de día, se pusieron las botas andariegas para salir al encuentro de su amada y hermosa mañana que impaciente de su soledad fría se atrevió a confiar en mí, ella sabía que me hacía el dormido para sentir sus manos frías sobre mi rostro, que bastó un siglo de segundos para sentirme amado por ella. 

Al propósito me besó como nunca antes nadie lo había hecho, ella sabia que yo no me podía resistir a su forma de amar, ella me escogió, yo no lo busque, fue ella la que me encontró dormido en mi cama, se apiadó de mi sueño, espero su turno, y acompañada del tiempo y el destino se lanzó con todo su amor hacia mi. 

En ese momento mi corazón fue arropado por la cobija de amor de la dama de hielo. Ella, se llama madrugada, fresca mañana, ya amaneció, despierta, etc tiene muchos nombres, es como un agente incubierto que cambia de Identidad para ir tras su objetivo de país en país. 

Ella lo sabía, está tan segura que cada mañana se alimenta de mis suspiros enamorados, aunque a veces me peleó con uno que otro ruido  ageno externo de algún auto que está siendo acelerado, o los perros o mascotas del barrio que le ladran a un gato borracho de hambre que esta perdido en la niebla de su imaginación.

 Eso me interrumpe, ella se va, se desvanece, se pierde, es tímida, no le gustan las interrupciones cuando los dos estamos hablando el lenguaje del amor de la creación, luego la llamo, ella vuelve con su cobija de amor, me vuelve a abrigar y volvemos a empezar hasta deapertar juntos con el tiempo y el sol.

Autor: Nelson Torres Ojeda TOONEL 

Pseudónimo: Nelson Hidalgo.

Lugar : Tetela de Ocampo, Puebla. 



Friday, March 4, 2022

ORO SOLIDO

 Tuve la fortuna de haber nacido en el lugar más hermoso del planeta, es un pedacito de paraíso que brilla más que el oro, más que las estrellas, y más que el bello resplandor de un rayo solar en el rostro de mi amada. 

Se llama Tetela de Ocampo. Su nombre nada más me transporta a sus místicos paisajes que me encantaron el corazón desde mi infancia. Fue entonces que el Sr. Jilguero canto, yo lo escuché, en Enero, en la primavera y a finales de cada año. El destino caballeroso y galante,  muy seguido ponía frente a frente a varias aves que con su trinar, las flores del campo, del río y de las montañas iluminaban con sus colores a una bella joya llamada Tetela del Oro, para luego ser llamada Tetela de Ocampo.



La nobleza de sus montañas me dió la oportunidad de amar cada rincón de mi tierra, cada árbol, cada hoja, cada criatura,. Cada gota de agua y cada rayito de sol. Aún en tiempos de aguaceros yo ame el sonido de miles y miles de pelotones de gotitas que marchaban en las tejas, en las láminas de cartón , las láminas de asbesto o de fierro, después el olor a tierra mojada, a lodo, a polvo revolcado por la lluvia, olor también de  arena mojada,  a pino y campo fresco.

Mi corazón fue un aventurero genuino, yo no me podía negar a caminar los caminos ya andados y los nuevos por andar. Era inevitable resistirme a no salir a ver las casitas de adobe con sus techos de tejado, aún hay casitas así, son como un corazón amoroso, cálidas, seguras, solidarias y firmes. 

En esas andadas, me tope varias veces con voces mágicas y encantadas de cada campana de nuestra Iglesia de la Asunción, que a unos cuantos kilómetros resonaban  y retumbaban por todo el cielo Tetelense. Desde niño me enamore de mi tierra, de sus historias, sus cuentos, sus leyendas, de sus paisajes y del brillo más intenso y poderoso que jamás en mi vida haya yo visto, el corazón de mi gente Tetelense.

Autor: Nelson Torres Ojeda TOONEL

Pseudónimo: Nelson Hidalgo N.H

Tetela de Ocampo, Puebla.